martes, 5 de marzo de 2013

Descubren Muro Inca en Isla de Pascua



Hoy se sabe que en la Isla de Pascua también se desarrolló una gran cultura, pero que, a diferencia de los incas, estos se exterminaron debido a guerras internas y a un considerable daño causado a su medio ambiente. Lo que sorprende es la existencia de un muro elaborado con todas las características de los muros incas que se ven en la ciudadela peruana.

Salvo el material con el que se construyó --que parece ser roca volcánica, mientras que los incas usaron granito andesita-, existen muchas similitudes, además que se pueden apreciar detalles interesantes que nos dan qué pensar.

La construcción del muro tiene una inclinación entre 3 y 5 grados, tal como ocurre en la ciudad inca, además posee una característica similar tipo almohadilla con encaje central y lo curioso es que el muro en la Isla de Pascua tiene una orientación astronómica que se dirige hacia el continente sudamericano.

Aún cuando se han realizado investigaciones en el ADN de los restos en la Isla de Pascua y no se han encontrado indicios de ser la misma raza o descendientes, las crónicas y relatos de la época en la colonia sudamericana que mencionaban la existencia de indios con tez clara como los ingleses --según rezan los relatos-, muestran que quizás llegaron personalmente influencias de los pascuences a Sudamérica, pues se conoce que los habitantes de estas regiones tenían esa tez.

Secretos que aún deben develarse, pero que de alguna manera nos indican que estamos frente a un gran descubrimiento y que pueden darnos indicios de civilizaciones superiores que tal vez prepararon a las grandes culturas del mundo que hoy conocemos.

El historiador Antonio del Busto vivió convencido de la veracidad de las exploraciones incas en la Polinesia. Ya lo afirmaba en su clásico Perú Incaico de los años ochenta y lo sustenta mejor en su Túpac Yupanqui. Descubridor de Oceanía, publicado el 2006. Una de las evidencias es la presencia de palabras quechuas incorporadas a la lengua maorí de los nativos polinésicos, quienes también habitaron las famosas islas de Pascua. Comenzamos por una referencia interesante en sus propias palabras: "En Pascua, existen palabras quechuas. Lo que tienen en la cabeza esos monolitos llamados moais, es una corona de piedra roja, y el tocado se llama puka. Y puka en quechua es rojo. Asimismo hay noticias de viajes de Moquegua a Pascua y de Pascua a Moquegua."
Es interesante saber que, los nativos pascuenses también cultivaban camote al cual llamaban Kumara, como en el quechua de la parte norte del Perú y en Ecuador.

En 1955, Thor Heyerdal exploró el archipiélago pascuense en su famosa expedición Aku Aku y defendió la tesis de la presencia inca en tales islas, basándose, en parte, en las largas orejas que tienen las gigantescas estatuas, muy semejantes a las que usaban los nobles del Tahuantinsuyo.

Termino este post mostrando los restos del Ahu Te Peu, otro centro ceremonial que tiene fuertes rasgos de la arquitectura incaica y, más abajo, una foto del Ahu Vai Mata, que parece un pedazo de Sacsayhuamán en medio del Océano Pacífico. Y tú, que piensas, ¿estuvieron los incas en la Isla de Pascua? En el 2007  se mostraron indicios y evidencias de la exploración y posibe colonización incaica en las islas polinésicas.

QUIÉN FUE CAHUIDE ?




Durante la gran rebelión de Manco Inca por la reconquista del Cusco y el Tahuantinsuyo (1536) sobresalió la figura de un gran general incaico. Muchos lo conocen como Cahuide, aunque su verdadero nombre pudo ser Kullash o Tito Cusi Huallpa. Este guerrero defendió hasta que pudieron sus fuerzas el famoso torreón de Muyucmarca, en Sacsayhuaman. Al verlo perdido prefirió inmolarse arrojándose al vacío, antes que caer en manos de los españoles que le ofrecían respetar su vida si se entregaba.

Sin embargo, a través de Marco Sifuentes y Renzo Guerrero me enteré que el presidente Alan García calificó Cahuide de haber sido un cobarde. En los blogs de los citados periodistas muchos han mostrado su indignación ante ese injusto adjetivo contra el legendario guerrero. Para conocer quién fue Cahuide a continuación citamos a dos grandes historiadores: José Tamayo Herrera y Antonio del Busto. Ambos estudiosos, basándose en crónicas de testigos del siglo XVI, muestran su admiración por el épico Cahuide y lo recuerdan como un héroe de la resistencia inca. Más abajo, va un vídeo del torreón de Muyucmarca, donde se atrincheraron los héroes incas de 1536.

El asalto de los españoles a Sacsayhuaman (1)
José Tamayo

Los españoles desesperados decidieron en un acto de audacia tomar la fortaleza de Sacsayhuamán, la cual atacaron por el lado del río Saphy, al mando de Juan Pizarro. Conocedores de la técnica militar para expugnar fortalezas, lograron tomarla por asalto, no sin dejar cientos de cañaris muertos en el foso, sobre cuyos cuerpos pasó la caballería. Juan Pizarro murió a consecuencia de la toma de Sacsayhuaman. En la defensa por la fortaleza, un fornido y heroico orejón cusqueño, defendió hasta el fin el torreón de Muyucmarca y antes de rendirse o caer prisionero prefirió arrojarse de la cima del torreón. La leyenda lo conoce con el erróneo nombre de Cahuide.

Cahuide (2)
Antonio del Busto
Cahuide , el jefe de la fortaleza, ligado a Manco Inca por el juramento de los vasos de oro, se comportó entonces como un héroe clásico, pues – anotará el cronista- “no se escribe de romano ninguno hacer lo que hacía y después hizo”. Efectivamente, al ver lo que ocurría, “con una porra en la mano andaba discurriendo por todas partes, y al indio que iba cobarde, luego con ella le hacía pedazos, echándole abajo; en este tiempo le dieron dos saetadas e hizo tan poco caso dellas como si no le tocaran, e viendo que su gente del todo aflojaban y los españoles por las escalas y por todas partes cada hora le apretaban más, no teniendo con qué pelear, viendo calara la perdición de toda, arrojó la porra que tenía en las manos a los cristianos, y tomando pedazos de tierra la mordía fregándose con ella la casa con tanta congoja y bascas que no se puede decir. Y no pudiendo sufrir ver a sus ojos entrarse la fortaleza, conociendo que entrada era forzado morir según la promesa (que) había hecho el Inga, se echó del alto de la fortaleza abajo porque no triunfasen dél”.

Fuentes:

1. TAMAYO HERRERA, José, Historia del Perú, Conquista y Colonia, p. 48.

2. DEL BUSTO DUTHURBURU, José Antonio, La Conquista del Perú, p. 236.

VÍDEO DE SACSAYHUAMAN, DONDE COMBATIÓ Y MURIÓ CAHUIDE EN 1536.



LA ULTIMA VICTORIA NAVAL DE LA GUERRA DEL GUANO Y EL SALITRE (6-dic-1880)


 Este es uno de los Hechos históricos pocos conocidos por nuestra historia, la victoria naval del 6 de dicimbre de 1880 tuvo como protagonista a la lancha Arno al mando del Teniente Primero Antonio Jimeno. Victoria Peruana conocida tambien como "Combate Naval del Callao 1880", pero tambien podría denominarse Combate de Arno ya que el anterior nombre crea cierta confución con el Combate del Callao del 2 de mayo de 1866.

LA ULTIMA VICTORIA NAVAL DE LA GUERRA DEL GUANO Y EL SALITRE (6-dic-1880)

COMBATE NAVAL DEL CALLAO DE 1880 ó COMBATE DE ARNO


Una de las últimas acciones de la Guerra del Pacífico, la cual está registrada en la relación de efemérides de la Institución, fue el Combate Naval del Callao que se llevó a cabo el 6 de diciembre de 1880, en cuyo desarrollo volvieron a brillar la valentía, astucia y

espíritu patriótico de los marinos peruanos que hasta el final de esta infausta conflagración, seguían impresionando al mundo.
El combate tuvo como protagonista a la lancha Arno comandada por el Teniente 1º Antonio Jimeno y como dotación estaban el Alférez Juan Francisco Balta, el Aspirante Ernesto Flores y 15 efectivos del Batallón Guarnición de Marina. Teniendo como principal armamento un pequeño cañón Armstrong de 40 libras y una ametralladora, se enfrentó al amanecer de ese día, a las torpederas chilenas Fresia y Guacolda que empezaron atacándola por sorpresa en la bahía del Callao. El Teniente Jimeno tuvo la audaz decisión de parar la máquina de la Arno con la finalidad de esperar a las embarcaciones rivales y así poder disparar con mayor precisión. La medida resultó acertada, pues, al acercarse la Fresia le dio un certero cañonazo que la puso fuera de combate y provocando algunas bajas en su tripulación.

Al combate se plegaron luego otras unidades enemigas y del lado nuestro la Urcos, Capitanía y Resguardo, pero ya la acción estaba decidida a nuestro favor, por más que rompieran fuego el Huáscar (capturado después del Combate de Angamos), Magallanes y Chacabuco, acompañado de los fuertes ubicados en el puerto.


La victoria total se logró cuando a las 7 y 15 de la mañana decidieron retirarse. La Fresia decidió alejarse con rumbo a la Isla San Lorenzo, donde a poco de ganar la orilla se hundió a 10 brazas de agua. La Arno recibió averías leves y también tuvo algunas bajas y heridos. Para destacar este combate y los anteriores que se suscitaron en la Guerra del Pacífico, transcribimos lo que expresara el Teniente General de la artillería británica Sir C. E. Callwell, en su libro la Importancia del dominio marítimo en las campañas terrestres desde Waterloo:
“Durante muchos meses
la guerra estuvo limitada a algunas
operaciones en el Pacífico. Los
peruanos tuvieron que ceder,
al fin, al enemigo la posición
de su indisputable supremacía
naval. Muchos meses estuvieron
los pocos barcos que poseían
manteniendo notablemente el honor
de la bandera. La narración de estas
hostilidades es de tal naturaleza
que los descendientes de los incas
pueden estar justamente orgullosos
de ella …”

sábado, 23 de febrero de 2013

Chile Atemorizado Entregó Territorio a la Argentina en 1881



Chilenos reconocen que tuvieron miedo y entregaron territorio a la Argentina en 1881
Panelistas en radio Bio Bio de Chile:
María Inés de Ferrari, Directora de Participación e Inclusión de Municipalidad de Santiago; Jorge Barrera, Abogado y Asesor Legislativo; Y Patricio Gajardo, Analista Político. Conduce Tomás Mosciatti
 
Entre otras cosas discuten:
1.- La salida del mar para Bolivia
2.- La "oposición " del Perú para dicho "acuerdo"
3.- ¿Cuán popular es esta propuesta dentro de la población chilena?
 
Defensape

Velasco aprobó invadir Arica en 1971


 La versión que recogemos y le da más valor histórico parte del portal web chileno Portalnet.cl, que detalla aquel periodo en que el Perú pudo cambiar su historia para siempre.
“Corría la década de los 70 en el Cono Sur, agitadas naciones, gobiernos inestables, dictaduras militares, países fuertemente armados y lamentablemente Chile no era uno de ellos.
“Chile rodeado por Argentina, Perú, Bolivia, estos dos primeros los que pusieron a Chile en jaque durante los 70 y parte de los 80. Países bajo dictaduras militares pero con una gran diferencia, el armamento.

Perú imbatible 

“Argentina y el Perú estaban por sobre Chile en armamento y efectivos de las Fuerzas Armadas. El Perú contaba con una de las fuerzas aéreas más grandes de Latinoamérica con más de 100 aviones de combate, 600 tanques T-55 rusos y artillería de campaña.
“El Perú a principio de la década de los 70 se entrenó, armó y preparó a sus fuerzas para una guerra en contra de Chile para recuperar Arica y Tarapacá.
“En 1971, el general Juan Velasco, presidente del Perú, aprobó el plan peruano de invasión a Chile, pues existía la intención, los medios y las armas para hacerlo. El Perú estaba consolidado como una potencia militar en la región, solo faltaba el momento adecuado para invadir a los mapochinos y ese día estuvo muy cerca, el 11 de septiembre de 1973 y el 6 de agosto de 1975.

Nervios chilenos 

“A las ocho y cuarto de la mañana del 11 de septiembre de 1973 sonó el citófono en la oficina del coronel Mena, comandante del regimiento Rancagua de Arica.
“Era el general Forestier, quien desde Iquique le comunicaba que las Fuerzas Armadas estaban asumiendo el gobierno y que debía aplicar inmediatamente el plan de seguridad interior, previsto para casos de extrema emergencia.
“Minutos antes, el regimiento, con su banda de música y el tambor mayor a la cabeza, había salido marchando hacia el centro de la ciudad, a fin de practicar el desfile del 18 de septiembre.
“Mena corrió entonces a la guardia y ordenó al corneta de servicio tocar alto la marcha, reunión de oficiales al trote.
“Así de hermético se había mantenido el secreto de la fecha en que se desencadenaría la intervención militar.
“Yo —recuerda Mena— mandaba la unidad más importante del país y nadie me había advertido nada. Luego de cerrar la frontera, llamé sin tardanza al general Artemio García, comandante de la guarnición de Tacna, y le informé que el movimiento de tropas que estábamos realizando no tenía nada que ver con el Perú. Era absolutamente necesario explicarle la situación porque en momentos en que la tensión militar entre ambos países era evidente cualquier mal entendido podía acarrearnos graves consecuencias. Afortunadamente me creyó".
“El tema se hacía más crítico, pues con la caída de Allende se evaporaba la solidaridad ideológica que hasta entonces había contribuido a contener la guerra que preparaba el Perú, cuyo plan de invasión había sido aprobado por Velasco Alvarado en mayo de 1971.

Acción “Relámpago” 

“García dio cuenta de inmediato a sus superiores. Antes de las 10:00 de esa mañana el alto mando peruano se reunió en el Palacio de Pizarro para evaluar la situación. Era la ocasión perfecta para que Velasco y los 'halcones' que formaban parte de su gobierno dieran luz verde a una acción relámpago sobre Arica, aprovechando la vulnerabilidad militar chilena.
“Esta vulnerabilidad era cierta. Las Fuerzas Armadas, volcadas hacia el interior para lograr rápidamente el control del país, estaban desplazando parte de su contingente, vía aérea, hacia Santiago, lugar donde se suponía habría mayor resistencia.
“Por otra parte, avalados por la información que estaban recibiendo de sus servicios de inteligencia, en dicha cita se analizaron otras posibilidades.
“No era descartable, por ejemplo, que las fuerzas chilenas se dividieran dado que apenas tres semanas antes el general Prats había renunciado al mando del Ejército porque su posición, cercana a Allende, no era compartida por la gran mayoría del cuerpo de generales.
“Quizás ahora —especularon algunos de los presentes— éste podría encabezar la resistencia a los golpistas, arrastrando tras de sí a una parte de los militares.
“Si eso ocurría, estallaría en Chile la guerra civil, generándose un escenario aún más propicio para llevar adelante las operaciones bélicas planificadas.
“Todo hacía aconsejable esperar el desarrollo de los acontecimientos antes de tomar una decisión irrevocable, posición que fue apoyada especialmente por la Marina peruana.

Fidel 

Durante setiembre, la aviación peruana reforzó sus ejercicios de tiro de combate en el Callao, con el fin de mejorar su precisión y comparar su puntería con la de los Hawker Hunter que habían bombardeado La Moneda, mientras que sus fuerzas terrestres y marítimas aceleraban sus aprestos de guerra.
“Por su parte, el general Francisco Morales Bermúdez, de visita en Cuba, recibió una sorprendente oferta de parte de Fidel: 'Tengo todo preparado, los tanques y 12.000 hombres para caer sobre Arica junto a ustedes'".
“Chile estaba en una situación difícil y claramente ventajosa para Perú, a eso había que agregar una presunta ayuda de Cuba para invadir Chile.
“Más allá de las declaraciones de buena crianza, Chile estaba al tanto que el alto mando peruano ya tenía afinado el plan definitivo para invadir nuestro país y que solo esperaba la ocasión propicia.

Ejemplo: el Yom Kippur 

“En efecto, en marzo habían terminado de readecuar su planificación de guerra con la información obtenida de exiliados en Argentina y con los datos recogidos por sus veedores en la guerra del Yom Kippur de octubre de 1973.
“En esa oportunidad, mil tanques T-55 de Siria y Egipto, similares a los que disponía el Perú, cruzaron el Canal de Suez en una operación ofensiva contra Israel que conjugaba velocidad, sorpresa y oportunidad.
Asimilando las lecciones allí aprendidas, el Estado Mayor peruano dispuso su propio operativo que en líneas generales consistía en "desplegar en un frente de 2,5 kilómetros desde Chacalluta hacia el este, dos agrupamientos, uno compuesto por unidades blindadas y otro por unidades motorizadas con caballería blindada.

Bases en escombros 

“El problema de fondo en Chile era la pobreza en materia de armamento. En esos momentos el Perú tenía asegurado el dominio aéreo. La única base chilena se ubicaba en Cerro Moreno (Antofagasta), pues Los Cóndores de Iquique estaba reducido a escombros.
“Si bien a unos 30 kilómetros al sur de esa ciudad existía una pista, ni siquiera contaba con agua y electricidad. Según el entonces coronel Fernando Matthei, en marzo hubo de cerrarse la Academia de Guerra, destinando a profesores y alumnos a reforzar las distintas unidades y cuarteles generales.
"El general Leigh me nombró jefe del Departamento de Planes y me dijo: "Su misión será preparar a la Fuerza Aérea para la guerra, porque las cosas con Perú se están poniendo muy serias".

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