Vídeo tributo a los tres heroicos centauros alados que tomaron Puerto Bolívar durante la guerra de 1941 en lo que es considerado el primer asalto de paracaidistas en América.
Música: Strength of a Thousand Men - Two Steps from Hell
Vídeo tributo a los victoriosos efectivos peruanos que lucharon y dieron sus vidas en esta contienda. Este vídeo contiene filmaciones ineditas.
Julio de 1941, Fuerzas Armadas del Perú inician operaciones a gran escala sobre territorio ecuatoriano para reafirmar su control sobre el amazonas. En este conflicto el Perú fue pionero en América en el despliegue de fuerzas aerotransportadas en combate (3era en el mundo). El 25 de Julio de ese mismo año, el General de Brigada EP Eloy Gaspar Ureta Montehermoso lanzó una guerra ofensiva relámpago (blitzkrieg) utilizando Infantería Motorizada del Ejército del Perú, Tropas Aerotransportadas y una Compañía de Paracaidistas del Cuerpo Aeronáutico del Perú para tomar las ciudades ecuatorianas de Puerto Bolívar, Santa Rosa y Machala. De esta manera, en los días 25 y 26 de Julio de 1941 las tropas peruanas en rápida acción avanzaron imparables en todo el frente de batalla y capturan, con acción de los tanques, Carcabón, Huabillos y Balsalito. El cese al fuego se dio el 31 de julio hasta la firma el 29 de enero de 1942 del Protocolo de Paz, Amistad y Límites de Río de Janeiro.
Edmund Kiss se sintió fascinado por la teoría de Hörbiger y pensó que podría corroborarla en los Andes bolivianos, concretamente en Tiahuanaco, cerca del lago Titikaka, convenciéndose de que sus espectaculares ruinas no eran sino vestigios de una antigua colonia nordica en el Nuevo Mundo. En 1927 el robusto arquitecto y escritor –sus novelas tuvieron un éxito inusitado en Alemania-, se puso en contacto con el polifacético estudioso austríaco Arthur Posnansky, que vivía en Bolivia, sería director del Museo Nacional del país y de la Sociedad Arqueológica boliviana, fundada en 1930, y era un “experto” en las milenarias ruinas que despertaron la inquietud del SS Obersturmbannführer Edmund Kiss.
Hörbiger creía que en el centro ceremonial boliviano se practicaba hacía milenios una religión mística de culto al Sol muy anterior al del antiguo Egipto, algo que Kiss “corroboró” sobre el terreno. Además, se sintió especialmente atraído por una gran cabeza de piedra que mostraba al parecer rasgos nórdicos “puros” y esto, unido a que descubrió también un parecido mayor de las construcciones con la arquitectura dórica de Grecia que con el estilo mas rustico y sencillo de las edificaciones de los Nativos, le llevó a afirmar que aquellos templos constituían, según Rosa Sala Rose, “un territorio periférico del legendario imperio de la Atlántida”.
En 1937 Kiss escribió el ensayo La puerta del Sol de Tiahuanaco y la Cosmogonía Glacial de Hörbiger, su texto más famoso, donde contaba sus experiencias en la altiplanicie andina, acompañando sus investigaciones con sus dibujos de impresionantes templos y retratos de unos habitantes altos y esbeltos ataviados con extraños ropajes futuristas, además de numerosos artículos sobre la Atlántida y los misterios de Sudamérica, que cautivaron a los nazis hasta el punto de que revista como SS Mann o la publicación oficial de las Juventudes Hitlerianas, Die Hitler Jugend, los publicaban habitualmente. Himmler también quedó cautivado con el libro y ordenó incluso que se encuadernara un ejemplar con piel de la mejor calidad que serviría como lujoso regalo de Navidad para Hitler.
Kiss, por tanto, no tardó en pasar a engrosar las filas de las ss y de la Ahnenerbe. En 1936, el estudioso había firmado el “Protocolo de Pyrmont”, que sellaba el apoyo de la Herencia Ancestral a la Teoría de la Cosmogonía Glacial y comenzó a presionar al Reichsführer-SS para que patrocinase un nuevo viaje suyo a Bolivia, esta vez una gran expedición que contara con 20 personas entre arqueólogos, botánicos, zoólogos, astrónomos y un equipo de filmación dotado de las técnicas de exploración más modernas, como cámaras submarinas (con las que pretendía rastrear el fondo del lago Titicaca), equipo para tomas aéreas, etc.
Además, tenía la intención de realizar un minucioso trabajo de campo geológico desde Colombia hasta Perú, que aportara evidencias de los antiguos cataclismos que promulgaba Hörbiger. Himmler se mostró de acuerdo con la solicitud y pidió a Wolfram von Sievers que recaudara el dinero necesario y realizase todos los preparativos, aunque el Reichsführer envió mientras tanto a Edmund Kiss a Libia con la intención de que estudiase la costa mediterránea en busca de evidencias fósiles de la Cosmogonía Glacial.
"andando Topa Inga Yupanqui conquistando la costa de Manta y la isla de la Puná y Túmbez, aportaron allí unos mercaderes que habían venido por la mar de hacia el poniente en balsas, navegando a la vela. De los cuales se informó de la tierra de donde venían, que eran unas islas, llamadas una Auachumbi y otra Niñachumbi, adonde había mucha gente y oro. Y como Topa Inga era de ánimos y pensamientos altos y no se contentaba con lo que en tierra había conquistado, determinó tentar la feliz ventura que le ayudaba por la mar... y... se determinó ir allá. Y para esto hizo una numerosísima cantidad de balsas, en que embarcó más de veinte mil soldados escogidos".
Y concluye la crónica: "Navegó Topa Inga y fue y descubrió las islas Auachumbi y Niñachumbi, y volvió de allá, de donde trajo gente negra y mucho oro y una silla de latón y un pellejo y quijadas de caballo...".
El hecho es tan inusitado que Sarmiento se ve obligado a explicar:
"Hago instancia en esto, porque a los que supieren algo de Indias les parecerá una caso extraño y dificultoso de creer".