miércoles, 5 de noviembre de 2014

GUERRA PERUANO-ECUATORIANA.




El 5 de julio de 1941, el ejército ecuatoriano invade los puestos fronterizos de Aguas Verdes, La Palma, El Porvenir, Lechugal y Piedritas. Al mando del coronel Luis A. Rosero. Con esto se da inicio a un nuevo conflicto con el Ecuador.


“El día 4 de julio las tropas ecuatorianas entraban en actividad partiendo de Huaquillas. Con fuego de fusilería y un efectivo de mas o menos 200 hombres, se lanzaron contra un simple puesto de vigilancia de la Guardia Civil e intentaron apoderarse de una zona situada a 500 metros al Noroeste del puesto peruano de Aguas Verdes.

Dada la superioridad de sus efectivos, hubo de acudir la compañía reforzada de Zarumilla, que logró rechazar a las agresiones hasta sus posiciones de origen. Este mismo día, a las 16 horas, iniciaron los ecuatorianos un nuevo golpe de mano que rechazaron y les costó algunos muertos y varios heridos.
Fracasada su incursión en la dirección citada, llevaron a cabo otra, desde Charcas, que igualmente repelimos, ocasionándoles algunas bajas (Eloy Ureta. “Apuntes sobre una campaña.)

La Batalla de La Pedrera




LA PEDRERA. Mientras se solucionaba el problema limítrofe entre Perú y Colombia, los colombianos decidieron ocupar la zona de La Pedrera, a orillas del rió Caquetá.

Los peruanos enviaron un destacamento a la zona invadida, al mando de un joven teniente coronel Oscar R. Benavides.
Desde Iquitos partió el 28 de junio de 1911, el batallón de infantería Nº 9, acompañados de la cañonera “América”.
En La Pedrera, el coronel Benavides comunicó a los colombianos que debían retirarse de la zona, dándole un plazo de tiempo.
Al cumplirse el tiempo los peruanos iniciaron el ataque durante el 10, 11 y 12 de julio de 1911 logrando expulsar a los colombianos.
Esta victoria militar hizo muy popular al coronel Benavides y le valió el ascenso al grado de coronel. Años después se convertiría en Presidente del Perú. (Juan José Pacheco Ibarra)

miércoles, 13 de agosto de 2014

"ALERTA EN LA FRONTERA"



Mauricio Novoa nos cuenta sobre el hallazgo de la película documental "Alerta en Frontera", en la que se ven imágenes del Ejército Peruano en la guerra con Ecuador en 1941.

Combate naval de Islay ( 12 de enero 1838 )




Creada la confederación Perú Boliviana, muchos opositores surgieron enseguida, entre ellos Chile. En los primeros días del mes de enero de 1838, zarparon desde Valparaíso sobre nuestras costas los buques chilenos “Aquiles”, “Libertad”, “Valparaíso”, “Monteagudo” y “Arequipeño” que arribaron al puerto de Arica el 10 de enero. El bergantín “Junín” fue autorizado para ir hacia Islay y reforzar la defensa.


El 12 de enero, se enfrentaron la división chilena al mando de Simpson, compuesta de los bergantines “Aquiles” y “Arequipeño”, las corbetas “Libertad” y “Valparaíso” y la fragata “Monteagudo” contra la escuadra peruana al mando del comandante Juan José Panizo formada por la corbeta “Socabaya” y los bergantines “Fundador” y “Junín”. El resultado final decidió la victoria peruana debido a la mejor habilidad marinera de Panizo. Aunque este combate no fue decisivo, será siempre memorable en los anales de la Marina peruana pues los tres buques que la representaron en aguas de Islay, desplegaron tal unidad de acción que parece como si sus comandantes por la rapidez y oportunidad de sus maniobras, se hubiesen adivinado las respectivas intenciones porque se hicieron muy pocas señales.

La flota chilena al mando del Comandante Simpson también maniobró bien pero el Comandante peruano Panizo estuvo más oportuno. No solo tuvo Panizo con su hábil proceder, el triunfo táctico que su inferioridad le permitió, sino que indirectamente ganó la partida estratégica pues con su forzosa estadía en el lugar del combate, desorientó a los chilenos que sin duda creyeron que, a las sombras de la noche, su rumbo hubiera sido ponerse al amparo de los cañones del Callao y como no lo encontraron, ciñeron en demanda de sus costas temiendo que Panizo hubiese arrumbado hacia ellas.

Acción de la Escuadra Peruana al Mando de Don José Boterín ( 20 de enero de 1829 )





El 3 de julio de 1828, el Libertador Simón Bolívar, declaró formalmente la guerra al Perú, tras las desavenencias diplomáticas que se venían sucediendo entre nuestro país y la Gran Colombia, a raíz de acciones políticas que afectaban directamente los intereses de este país desplegadas por el presidente del Perú, José La Mar.

José la Mar pretendía anexar al Perú la ciudad gran colombina de Cuenca (hoy Ecuador), además de haber interferido en la política boliviana al influir en la derogación de la constitución que regía Bolivia, y que había sido jurada por Antonio José de Sucre, gran colaborador de Bolívar, debilitando así la influencia que este personaje ejercía sobre dichos territorios.

De esta manera, para la segunda mitad de 1828, nos encontrábamos en estado de guerra, no obstante, nuestra Escuadra estaba desarmada como consecuencia de los tiempos de paz que se vivía desde la rendición del puerto del Callao (como lo expresó en una oportunidad el, en aquel entonces, Comandante General de la Marina, José Pascual de Vivero) y de la reducción presupuestal que aplicó el gobierno sobre la Marina.

Ante una guerra cuyo desenlace estaría determinado por la hegemonía que sobre el mar podría ejercer unos de los países beligerantes con respecto al otro, la urgencia de rearmar la Escuadra era una tarea impostergable, por esta razón, La Mar ordenó el rearme y mejoramiento de los buques, que se pudo lograr gracias a las donaciones de la ciudadanía en general.

Así, el Perú pudo contar con sus dos principales buques: la corbeta “Libertad”, y la fragata “Presidente”. La “Libertad”, comandada por el Capitán de Fragata Carlos García del Postigo, zarpó del Callao en dirección al golfo de Guayaquil, pero cuando se encontraba en Punta Malpelo, reconoció a los buques colombianos “Guayaquileña” y “Pichincha”, con quien sostuvo un combate el 31 de agosto de aquel año. La “Presidente” (buque insignia) era comandada por el Almirante Martín Jorge Guise, en quien recayó el mando de la Escuadra, y contó con el Teniente Primero José Boterín Becerra (nacido en el Callao en 1798) como segundo comandante.

El 18 de setiembre de 1828 la Escuadra nacional zarpó del Callao, fondeando en Paita a los dos días, puerto de donde volvió a echarse al mar el 21 de noviembre rumbo a Guayaquil con el objetivo de bloquearlo. Navegó por las aguas del río Guayas, donde quedó varado por la baja marea. Esto les permitió a las defensas de aquel puerto una ofensiva que costó la vida del Almirante Guise el 24 de noviembre de ese año, siendo sucedido por José Boterín, quien ordenó continuar con el bombardeo y el con el bloqueo hasta la captura de la nave “Guayaquileña” y la posterior redición de Guayaquil el 29 de enero de 1829, venciendo a las fuerzas navales colombianas, mas no así a la población, a la que siempre se la cuidó de los ataques.

Posteriormente, ya en territorio gran colombino, el Ejército sumó victorias importantes como la de Portete de Tarqui el 27 de febrero de 1829, tras lo cual se firmó el convenio de Girón poniendo fin a esta guerra.

Cabe resaltar que al empezar la guerra nuestra Escuadra se encontraba desarmada lo que significaba un gran peligro, sin embargo, la unión de los ciudadanos, la destreza y el arrojo de nuestros marinos, como el Almirante Martín Jorge Guise y el Teniente Primero José Boterín, permitieron obtener victorias sumamente importantes en el mar, lo que conllevo, posteriormente, a la ocupación del territorio del país beligerante, y que durante toda esta campaña, nuestra Marina no abusó de su poderío atacando a la población colombiana indefensa.

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